Excavaciones romanas, iglesias, castillos y palacios en el carril bici del Rin
El valle del Rin es una de las regiones culturales más importantes de Europa. El Rin se caracteriza por un rico patrimonio de arte y cultura, ya que siempre ha sido un eje de conexión entre el norte y el sur para comerciantes, peregrinos y viajeros. Romanos, caballeros, eclesiásticos, electores y reyes han dejado su huella. Prueba de ello son los cascos antiguos medievales bien conservados, las excavaciones romanas, así como las numerosas iglesias, monasterios, castillos y palacios. No es de extrañar que a lo largo de la ruta ciclista del Rin se puedan descubrir varios lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, entre ellos algunos tan famosos como la metrópoli europea de Estrasburgo, la Catedral de Colonia o los molinos de viento de Kinderdijk. En 2002, el valle superior del Medio Rin, quizás la sección más hermosa del Rin, fue agregado a la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Entre Bingen/Rüdesheim y Coblenza hay más de 40 castillos, palacios y fortificaciones, muchos de los cuales se pueden visitar. Pero también numerosos museos modernos y exposiciones interactivas devuelven a la vida el agitado pasado del Rin.
Mitos y leyendas
El Rin también es conocido por sus sagas y leyendas. Cada año, el Festival de los Nibelungos en Worms presenta la saga de los Nibelungos, cuyo héroe Siegfried mató al dragón en Drachenfels, en Siebengebirge. El Loreley fue creado por Clemens Brentano. Se hizo mundialmente famosa gracias al poema de Heinrich Heine. Hoy en día se puede pasar tranquilamente por Loreley Rock gracias al carril bici del Rin.